Blog sobre viajes y turismo en Portugal, con trucos, consejos, pistas y claves. Contacto:franciscomiranda@gmail.com
LA CASA DE LOS PICAPIEDRA EN FAFE, NORTE DE PORTUGAL.
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Aquí está la Casa do Penedo, inicialmente pensada para el descanso y últimamente tan frecuentada por los turistas que se acabó lo que se daba. Estas cosas sólo pasan en Portugal.
Efectivamente, amigos míos. En los supermercados portugueses se puede comprar el cacao soluble que lleva generaciones en el ADN de los españoles. Si el mercado mundial está dominado por la competencia, en la península ibérica resiste un producto nacional y en Portugal lo apellidan "achocolatado". Si el lector es español y no puede prescindir de su Cola Cao matinal, mejor que se lleve unos sobres de casa porque es muy improbable que le ofrezcan tal producto en el hotel. Da igual que haya productos iguales o mejores, porque el cuerpo pide lo de siempre y las novedades no vencen con facilidad. Aunque el hotel tenga cinco estrellas, los departamentos encargados de la gestión de los desayunos no pueden contar con todos los productos que gusten a clientes procedentes de países muy distintos. Habrá que conformarse con la típica oferta internacional ajustada a todos los públicos y con estilo local en muchos alimentos.
Entre las variadísimas bebidas calientes que se pueden encontrar en las numerosas cafeterías de Portugal encontramos dos consumiciones que no se parecen más que en el nombre. Por una parte el carioca de limón, que es probablemente la consumición más asequible del país, alrededor de los cincuenta céntimos; se trata de una infusión hecha con la peladura de un limón. Por lo visto los efectos para el sistema digestivo son buenos a pesar de la extrema simplicidad del preparado. Por otra parte el carioca de café es sencillamente un café muy largo tipo americano, que particularmente no me llama mucho la atención. Si lo que queremos es un té, deberemos pedir un chá, que así lo llaman en Portugal y esa es la palabra originaria procedente de lejanas tierras orientales. Los portugueses no parecen apreciar gran cosa la manzanilla y para conseguirla tendremos que pedir un chá de camomila. El que pretenda un café con leche al 50% de cada ingrediente no tiene más que solicitar "meia de leite...
Pues sí. Después de los licores de cualquier cosa imaginable, en el Algarve se produce el licor de alfarroba, es decir, de algarroba. Lo produce la empresa Regionalarte y lo venden en botella de medio litro con un etiquetado bastante cutre. No obstante, como lo que importa es lo de dentro y el precio resulta asequible, he decidido probar dicho licor y me parece que es interesante para los amantes de este tipo de bebidas alcohólicas dulces, ideales como vinos de postre o para después del café, en modo chupito. El formato de la botella es poco funcional y hay que andar con ojo porque mantiene el equilibrio por los pelos. Es alta y estrecha. Ahora bien, pasando a la fase de degustación, supera la prueba sin problema. No es demasiado dulce y el sabor a algarroba está conseguido. Tampoco rasca el paladar. Tampoco es que sea el no va más de los licores, pero como es novedoso, mola hacerse con él para sorprender a las amistades o para disfrutarlo en soledad. Para los que somos del...