ASÍ DE GENIAL SE LO PASAN EN LA ESTACIÓN DE TREN DE VALENÇA DO MINHO

Toda esta gente no va a coger el tren a ninguna parte y sin embargo está disfrutando en la antigua cantina de la estación de tren de Valença do Minho.  

Desde fuera lo único que se ve es una terraza normal y corriente pero una vez que entras te encuentras con que hay menú del día de lunes a viernes por menos de siete euros, incluyendo sopa, plato, bebida, postre y café. Eso para empezar, porque el local es de rabiosa modernidad y más bien parece sacado de un reportaje sobre Ibiza. Tienen una impresionante carta de bebidas y además el local continúa sus servicios con un movidón de mucho cuidado. No he ido por la noche pero por lo que se ve en las fotos de su feisbuk, parece ser el punto de cita de la beautiful people de la zona.

Sí puedo garantizar la simpatía de los empleados. Además disponen de zona de fumadores completamente legal equipada con extractores de humo.

Digamos que ambiente fashion con glamour pero a precios de amigo. Para que luego digan que Portugal es aburrido.

RESTAURANTE O ESCONDIDINHO. CHAMOSINHOS. MUY AL NORTE

Para llegar a este restaurante debemos utilizar la carretera nacional que une Valença do Minho con Vila Nova de Cerveira, que va paralela al río Miño. Inicialmente no estaba previsto que fuéramos allí pero la recomendación de otros compatriotas asturianos hizo que le concediéramos una oportunidad y no salimos defraudados. Hay que tomar la salida hacia el pueblo de Chamosinhos y a partir de ahí existe señalización que nos conducirá a las puertas del restaurante. Por lo visto hace unos años era un establecimiento de estética modesta pero ahora es un local de rabioso diseño, aunque el personal es el de toda la vida, muy campechano. La carta está convenientemente expuesta en el exterior y ofrece la posibilidad de medias raciones de muchos de los platos. No hay ninguno caro y eso anima bastante. Eso sí, olvídate de pagar con tarjeta porque solo aceptan metálico. Vete preparado por si acaso. Recordemos que las raciones enteras están pensadas para dos personas y probablemente una sola tenga problemas para acabarlas. No son platos pantagruélicos a la antigua pero sí generosos y abundantes.

Una de las cosas que me condujo a entrar fue que la carta no abusa en ningún momento de los precios en el pan, los aperitivos o las entradas, ni mucho menos en los vinos. Pagas por la comida pero no te clavan en los extras. El diseño del comedor es de lo mejorcito, con mesas grandes y mucha amplitud. Supongo que lo mejor es ir en días de baja ocupación, porque los fines de semana está abarrotado. Fuimos entre semana y había un ambiente escaso, que es lo que me gusta para que la cocina ande suelta y sin agobios. Como no hay platos atrevidos y la cocina es estrictamente tradicional, optamos por un entrecot de ternera y un sencillo pollo con patatas fritas. La ternera fue antológica y curiosamente ni siquiera era europea, sino que venía de los USA. El pollo, excelente, como solo lo saben preparar en Portugal. Merece la pena comentar la calidad del arroz y de las patatas fritas que lo acompañaban. Los postres son baratos y no corrientes como en otros sitios. En la carta de vinos hay referencias a precios bajos para lo que se estila en el resto del país. 

Suelen cerrar todo el mes de agosto y eso no es mala señal, porque evidencia que no dependen de turistas. Una pareja cena muy dignamente por unos 50 euros sin problemas. 

También están especializados en carnes exóticas, con una carta específica. El tema de las preparaciones de la carne lo dominan a la perfección.

Lo calificaría con un notable alto por todo el conjunto que ofrecen al cliente. Los lunes está cerrado. Tienen un punto de recarga gratuito para coches eléctricos.

Probablemente el mejor sitio para comer en unos cuantos kilómetros a la redonda.

NAVIDAD EN PORTUGAL PARA FAMILIAS CON NIÑOS














Me complace comunicar a los lectores del blog que hay dos interesantes propuestas en el norte de Portugal para estas navidades. Por una parte en Santa María da Feira se celebra la feria navideña infantil llamada Perlim, en la que se puede pasar una jornada muy entretenida. Los portugueses se toman muy en serio las navidades y se trata de un evento temático que gusta muchísimo a los niños. La ubicación la tenemos en el castillo de Santa María da Feira, cerca de Oporto y con cómodo acceso por autovía. Mejor comprobar los días de apertura en http://www.perlim.pt, Se paga entrada pero merece la pena.

Los que viven en el sur de Galicia pueden aprovechar que en Valença do Minho se instalará una pista de hielo y también tendrá lugar una feria del chocolate. La fortaleza estará decorada expresamente para la ocasión y aviso que allí los belenes (presepios) son impresionantes.

VISITAR PORTUGAL DESDE VIGO. UNA EXCURSIÓN DIFERENTE.

Teniendo en cuenta que los hoteles de Oporto cada vez son más caros y que en la zona norte de Portugal los precios no bajan gran cosa en invierno, una opción interesante es realizar excursiones desde Vigo con el propio coche o en transporte público.

En este artículo indicaremos soluciones interesantes para hacer el viaje en transporte público. Naturalmente que para una familia es más conveniente el coche, pero una pareja puede pasar un día relajado con un viaje en tren o autobús, ahorrando peajes y combustible.

La primera opción es hacer el viaje de ida y vuelta a Oporto en tren desde Vigo. Si no nos importa madrugar un poquito, podemos coger el tren rápido Celta, que sale a las 9 menos dos minutos de la mañana. Llega a Oporto a las 10 y 18 minutos, hora portuguesa. No es que vaya como una flecha sino que al entrar en Portugal debemos retroceder una hora el reloj. Una vez en la estación de Oporto Campanha podemos llegar al centro cogiendo un nuevo tren hacia Porto Sao Bento o bien utilizar el metro. Tenemos hasta las 19.10 (hora portuguesa) para disfrutar de la ciudad. Ojo porque llegaremos a Vigo a las 10.30 de la noche. No es que vayamos lentos sino que hay que adelantar el reloj al entrar en España.  Serían unos 23.60 euros por barba ida y vuelta. 

Si queremos utilizar el autobús, es de la compañía Autna, sale casi a la misma hora (9 de la mañana) y te deja justo en el cogollo total de Oporto. Hay un bus de regreso a las 6 de la tarde que circula de lunes a viernes. Puestos a agotar todo el tiempo posible, se puede utilizar el retorno de las 21.30 pero llegaríamos de vuelta a Vigo a la 1 menos cuarto de la mañana. Para ir de Vigo a Oporto nos da casi igual en bus o tren, pero la vuelta es más conveniente en tren. Ida y vuelta en bus nos sale por 21 euros. Ida solamente se queda en 12.

La segunda opción, sin llegar tan lejos, es hacer un turismo por el norte de Portugal pero más relajado. Podemos ir de primeras hacia Valença do Minho, en bus o en tren. Ambos salen a las 9 de la mañana pero el bus tarda la mitad y cuesta algo menos. Hay retornos en bus a las 12.15 y 15.15 (siempre horas locales) pero el de las 15.15 no circula los fines de semana. Hay que tener en cuenta que si sales de Vigo a las 9 llegas a Valença a las 8.30 y te sobra tiempo para pasear por la fortaleza, hacer compras y comer algo.

No obstante, como ir de Vigo a Valença y volver tan pronto se queda corto para un día de Vacaciones, aquí añado ideas complementarias. Podemos viajar a Valença en el primer tren o bus y pasar unas horas conociendo la pequeña ciudad fronteriza. Tendremos tiempo para comer tranquilamente. A las 14.25 hay un tren portugués ligero con destino Oporto. Podemos sacar billete para la muy cercana localidad de Vila Nova de Cerveira y el viaje solo dura diez minutos. Es uno de los pueblos más bonitos de Portugal, ideal para pasear y relajarse junto al Miño. O bien elegiremos como destino Viana do Castelo, a donde llegaremos en cuarenta minutos de agradable viaje junto a la costa. Si escogemos el viaje corto gastaremos 2 euros y si tomamos el largo gastaremos 5. Viana do Castelo es una pequeña ciudad costera muy bonita y el tren te deja justo en el centro. 

Ahora vamos con los retornos a Vigo. Si hemos escogido Viana do Castelo tenemos regresos directos a las 18.39 (con cambio de tren en Valença garantizado) y a las 20.16 (sin transbordo). Puede ser un día de viaje muy completo y variado. Si hemos elegido la excursión corta, hay menos combinaciones porque Vila Nova de Cerveira tiene menor servicio de trenes. La única solución de regreso con tren es a las 19.21; también hay un bus a las 19.30

Mucho cuidado porque en Vigo hay dos estaciones ferroviarias y no son próximas la una de la otra. La que tenemos que usar para ir a Portugal es Vigo Guixar, junto al mar.

¿TE INTERESARÍA VISITAR LA TIENDA DE FÁBRICA DE LAMEIRINHO?

Lameirinho es una de esas marcas que prestigian a un país. El textil siempre ha sido un punto fuerte en Portugal y más aún en la zona de Guimaraes. Lameirinho elabora ropa de cama y toallas de baño junto con manteles, todo ello de primera calidad a precios competitivos. 

Aunque es fácil encontrar tiendas propias de la empresa en el norte de Portugal, también se puede comprar online desde España. No obstante, una visita a la tienda outlet de fábrica siempre puede facilitar las cosas para encontrar chollos con los que renovar la casa o bien equipar una nueva.

Pues bien, la ubicación no es céntrica precisamente y se puede acceder desde la autopista que une Povoa de Varzim con Guimaraes, de peaje. Hay que coger luego la nacional 310. La ubicación exacta la tienes en este enlace.  La fábrica está en San Jorge de Selho, muy cerquita de Guimaraes.

RESTAURANTE NOVA VILA. CELORICO DE BASTO. COMER COMO NUNCA A PRECIOS DE ANTES

No es un lugar fashion de moda ni es un gastrobar ni tiene pretensiones. Se dedican únicamente a servir cocina portuguesa tradicional. Así de sencillo y así de complicado de encontrar en los tiempos que corren. Nada de innovaciones arriesgadas; únicamente los mismos platos de toda la vida que se podrían haber degustado hace cincuenta años y que siguen sabiendo igual de bien que entonces. El restaurante Nova Vila se encuentra en Celorico de Basto, uno de los pueblos más bonitos de Portugal, no lejos de Amarante. La población tiene desde hace poco un hotel de cuatro estrellas, el Celorico Palace, con buenos precios y mejor calidad. Como se trata de una zona poco turística (de momento), el mercado de la restauración está orientado casi exclusivamente a la clientela local, con lo que los precios tienen que ser muy competitivos, incluso en una localidad en la que hay poca oferta de restaurantes.

Dado que últimamente los precios de una buena comida en Portugal son demasiado parecidos o incluso superiores a lo que se puede pagar en España, resulta agradable un regreso al pasado, aquellos tiempos en los que los platos se servían en grandes bandejas con generosos acompañamientos de guarnición. Como la cocina portuguesa no se complica la vida con elaboraciones ni salsas, la calidad del ingrediente es fundamental y las cosas saben a lo que deben saber. El restaurante tiene una fachada moderna y por dentro la decoración es cualquier cosa menos motivadora, así que la comida tiene que ocupar el centro de la atención. No hay carta en el exterior pero puedes entrar y pedirla para sorprenderte con precios de la época en la que se pagaba con escudos y no con euros.

Aquí dos personas salen directamente para la cama o para el hospital por menos de treinta euros. Las raciones, sin ser pantagruélicas, resultan abundantes y el aceite utilizado parece de primera. Tanto el arroz como las patatas fritas saben al recuerdo que teníamos de ellos cuando eramos niños. Lo curioso es que te puedes tomar una botella de vino blanco joven de la casa por la cantidad de tres euros y encima sorprenderte de lo bueno que está. En la única cena que disfruté en el local pedimos un bacalao que vino soberbio, nada seco y con buenas lascas, acompañado de patatas "a murro", es decir, con piel. También tomamos carne de ternera en media ración y no hubo queja.

Al mediodía de lunes a viernes se puede comer un menú con sopa, plato y postre, pero ignoro el precio, aunque parece ser que se queda en once euros. Un asturiano queda satisfecho de sobra y eso quiere decir algo.

Si vas de camino entre Chaves y Oporto te puedes desviar pero hay muchas curvas. Si viajas entre Bragança y Porto el desvío ya es mucho mejor. No obstante, es recomendable pasar una noche en la zona porque se trata del Portugal que ya no existe. El paisaje de la comarca es vitivinícola y eso a los que somos de los Picos de Europa nos encanta.

El restaurante está justo frente a la entrada de la biblioteca municipal, que merece una visita porque no hay cosa parecida en muchos kilómetros a la redonda. Luego podemos descansar en el parque de Freixieiro, toda una belleza. A pocos metros está en hotel Celorico Palace, con su spa y sus habitaciones nuevecitas.

Me encantó el reencuentro con los sabores que descubrí hace décadas. Por supuesto que los precios actuales del local parecen sacados del baúl de los recuerdos. Aprovecharemos mientras se pueda.

NUEVO MUSEO DE ARTE, ARQUITECTURA Y TECNOLOGÍA EN BELEM, EL MAAT

Si viajas a Lisboa no tienes más remedio que visitar Belem o te quedarás a medias. Cada vez hay más cosas para ver y hacer justo al lado de la capital. Antiguamente solo podías visitar el Monasterio de los Jerónimos y el Museo de los Carruajes.  Después del lavado de cara que sufrió la zona durante el gobierno de Oliveira Salazar y de que allí se celebrara la exposición mundial del mundo portugués en 1940, la zona se ha ido llenando de atractivos para propios y extraños, aprovechando la gran cantidad de espacio existente. Ahora tenemos también el museo de Arte, Arquitectura y Tecnología, patrocinado por la fundación EDP (electricidad de Portugal), o sea que yo también he aportado mi granito de arena con mis facturas de energía (en Asturias EDP es la eléctrica que más vende). Eso sí, los propietarios ya son los chinos...

El museo abre tarde y cierra pronto. Abren a las 11 y cierran a las 19. No está mal del todo pero hay que pagar 5 euros por la entrada y otros cinco euros extra por las exposiciones aparte. Lo curioso es que lo han construido junto al antiguo Museo de la Electricidad, que no era muy visitado y ahora seguro que recibe más gente. Por cierto que hay una visita especial los primeros domingos de cada mes por zonas no abiertas al público habitualmente. Cuidado porque el museo cierra los martes. Siempre te queda la posibilidad de caminar por el techo, ya que se ha diseñado expresamente para ello, con lo que tienes mirador de lujo gratis, con soberbias vistas al Tajo y al puente XXV de Abril (antes puente Salazar)

La web del museo la tenemos en https://www.maat.pt. Si vamos a ir varias veces compensa hacerse socio por 20 euros, ya que hay entrada libre todo el año para el titular y un acompañante. A Belem se puede ir en tranvía teniendo cuidado de que no te roben la cartera. También hay autobuses y trenes desde Cascais o Lisboa.

RESTAURANTE LA SCARPETTA. VILA NOVA DE CERVEIRA.

Hay que dejar claro desde el principio el hecho de que no nos hallamos ante un restaurante de cocina italiana cualquiera sino de un auténtico restaurante italiano con cocinero italiano muy profesional y apasionado. El resultado es uno de los mejores establecimientos de su categoría de toda la península ibérica. De hecho supera la media italiana de largo y con diferencia. No es precisamente barato pero tampoco caro. La calidad tiene un precio y aquí es más bien asequible. 

Teniendo en cuenta que la oferta gastronómica local no va muy lejos, este local te garantiza una buena comida con ingredientes escrupulosamente seleccionados. Estamos en Portugal pero la restauración en esta villa no da la talla ni está a la altura de la belleza del entorno. Los italianos siempre te salvan la vida y en este caso te la hacen mucho más agradable.

El local es muy cuco y la atención del personal bastante refinada. Las opciones no son demasiado abundantes pero sí convincentes. Por cierto que también hay pizzas aunque no sea lo que más le guste elaborar al chef. Destaca especialmente la "monte e mare". En cuanto a los platos en general, se trata de una cocina del norte de Italia con excelente pasta y risottos. Los platos fuertes de carne y pescado son pocos pero suficientes. La carta de postres tampoco desilusiona precisamente. El nivel sigue alto de principio a fin y el café pone la guinda al pastel. 

El restaurante cierra los jueves todo el día y los viernes solo sirve cenas. El resto de los días está abierto para comidas y cenas. Sin duda una propuesta gastronómica que hay que aprovechar.  Justo en el cogollo de Vila nova de Cerveira, a escasa distancia de Galicia.

HAY UN MUSEO DEL CUARZO EN VISEU Y PROBABLEMENTE NUNCA LO VISITARÁS

Pues sí. Efectivamente existe un museo temático del cuarzo en Viseu pero no lo encontrarás en el casco antiguo ni en la zona moderna sino en la periferia. De hecho hay que dirigirse al Monte Santa Luzía, que no queda nada a mano y obliga a tener coche por narices. Está abierto de martes a domingo de 10 a 12 y de 14 a 17, lo que no facilita mucho la visita, pero por lo menos es gratis y además se trata del único museo del mundo especializado en el tema del cuarzo. De hecho, se  encuentra al lado de una antigua explotación de ese mineral. El montaje costó en su momento un millón de euros y tiene una profunda orientación didáctica, muy pensada para los legos en la materia. Puedes ir aunque no hayas tenido jamás el menor interés en la Geología. En portugués el cuarzo se llama quartzo, más que nada por si lo buscas con el navegador. Los accesos son cómodos desde la autopista que comunica Viseu con Vila Real.

¿TE GUSTA CAMINAR JUNTO AL MAR? DESDE OPORTO HACIA EL NORTE

Me gusta hacer rutas de senderismo pero procuro evitar los desniveles y el calor. Para ello nada mejor que caminar sobre llano y junto al mar. Eso es algo muy sencillo si estamos en la zona costera norte de Portugal.

Saliendo de la Baixa de Oporto, junto al río Duero, tenemos un paseo urbano hasta Matosinhos que es toda una gozada. Pero ahí no se acaba la cosa. Una vez en Matosinhos se puede continuar hacia Leça da Palmeira, lo cual nos obliga a dar un pequeño rodeo, ya que existe un puente levadizo que comunica ambas poblaciones. Para que se vea más claro, añado imagen.

Como se puede ver, necesitamos pasar por ese puente para acceder a Leça y su playa. Si vamos desde Oporto, podemos llegar en metro a la parada Mercado. Tras un breve paseo por la zona urbana de Leça, accedemos a la playa y a partir de ahí la ruta sigue por paseo marítimo con aceras y pasarelas de madera. Es muy importante tener en cuenta que vamos a ir todo el tiempo por la costa, pegados a pueblos que tienen muy malos accesos a la carretera nacional, por lo que deberemos calcular cuándo queremos dar la vuelta, ya que los regresos en transporte público no son nada sencillos. La ruta seguirá cómodamente hasta Vila do Conde, con un buen surtido de playas en las que abundan los chiringuitos y las terrazas, con bares y restaurantes muy próximos, de modo que reponer fuerzas y descansar serán siempre muy factibles. Si nos animamos mucho, el recorrido de unos 20 km a pie se puede hacer en cuatro o cinco horas con paradas. A la llegada a Vila do Conde la senda de senderismo y ciclismo desaparece y se convierte en un camino que nos lleva a la ciudad. También hay que cruzar un puente para llegar a ella y si queremos coger el metro de vuelta hay que tomar la primera calle a la derecha tras pasar el puente.

En la parte inferior derecha de la imagen vemos el fin de recorrido por playa y la ruta que debemos tomar para acceder a Vila do Conde. En la parte superior derecha tenemos el puente de entrada a la ciudad y que nos permitirá regresar a Oporto en metro. A la izquierda está nuevamente el litoral que nos conduciría hacia Povoa de Varzim. En ese tramo se camina por acera embaldosada y hay carril bici exclusivo. El paseo marítimo desde Vila do Conde a Povoa es la ruta del colesterol para los habitantes de ambas poblaciones costeras. Si estás en cualquiera de las dos, no te pierdas el frecuentadísimo paseo lleno de bares, restaurantes y cafeterías. Y si te alojas en Povoa, hay 15 km hacia el norte también paseables junto al mar hacia Esposende. No obstante, al llegar a Ofir, un nuevo cauce fluvial nos obliga a tomar un puente hacia Esposende. De Esposende a Viana do Castelo la cosa se complica porque a medio camino existe una desembocadura que no podremos cruzar, ya que no existe puente en bastantes kilómetros. Si estamos alojados en Esposende, el paseo hacia el norte es muy recomendable. Desde Viana do Castelo hay que coger el coche para ir a la playa de Cabedelo y dirigirse por la línea costera hacia el sur.

La cosa mejora bastante si partimos desde Viana do Castelo hacia el norte. Ojo porque el punto de partida de la ruta está lejos del centro, junto al restaurante Scala. 15 km nos separan de Vila Praia da Áncora. Por esta zona el sendero ya es más serpenteante y con leves desniveles. Ojo porque no encontraremos locales de hostelería hasta llegar a destino. Como compensación, las vistas son sorprendentes y el relieve costero se hace más agreste. Disfrutaremos de la contemplación de los molinos de Montendor, toda una pequeña gozada. Se puede regresar a Viana en tren, con lo que no haría falta planificar ida y vuelta caminando, pero sin olvidar unas botellitas de agua para refrescarse.

La cosa se complica un poco desde Vila Praia a Caminha, pero no es grave. Primero hay un tramo cómodo hasta la playa de Moledo, pero el resto hacia el norte lo hay que hacer por la arena de la playa, sin pasarelas ni aceras. Desde Caminha a Vila Nova de Cerveira se rompe la continuidad. El recorrido ya es fluvial y en la otra orilla estará siempre España. Desde Caminha es imperativo salir por carretera y la cosa no tiene gracia. Poco antes de Vila Nova de Cerveira se retoma la senda y desde Vila Nova a Valença tenemos 17 km de senda fluvial perfectamente señalizada, con regresos en tren posibles, tanto si vamos hacia el sur desde Valença como si nos movemos hacia el norte desde Vila Nova de Cerveira. Para los amantes de los paseos en bici, la ruta no se detiene ahí sino que sigue junto al Miño hasta Monçao, justo frente a la localidad gallega de Salvaterra do Miño.

En total, un ruta que se puede hacer por etapas alternando alojamientos o bien accediendo diariamente en coche y regresando en tren o bien empezando con el tren para acabar a pie.

Convendría que se solucionaran las dos rupturas de la ruta para que todo fuera perfecto. Los que quieran disfrutar de su circuito de jogging con brisa marina lo tienen genial. Los que quieran simplemente pasear con buenas vistas y aire fresco encontrará un auténtico paraíso.

La experiencia puede completarse con el paseo marítimo entre Vila Nova de Gaia y Espinho, de unos 20 km en dirección sur. Desde Oporto hay que cruzar el Duero por el puente Dom Luiz y luego caminar por la margen izquierda del río hasta la desembocadura. A partir de ahí el perfil es plano y con plataforma reservada para bicicletas hasta la ciudad de Espinho. Los regresos en tren son frecuentes y el viaje ferroviario solo dura media hora.